JEFA DE PROTOCOLO DE LA DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA:

Virginia Navarro: “Queremos que el ‘Encuentro en el Sur’ sea una cita ineludible para nuestro sector”

“Es imprescindible renovar el Real Decreto, pero nadie le quiere poner el cascabel al gato. Y no considero que el Colegio Profesional sea indispensable, pero ayudaría a la profesión y lo apoyaría en el caso de que se creara”

JUAN LUIS FUENTE

No es difícil verla participar en cualquier foro de debate, sea del tipo sea, por lo que también sería difícil imaginar que, pese a ello, estamos ante una persona tímida, muy tímida, hasta el extremo, por ejemplo, de evitar entrar sola a una tienda o llamar por teléfono. En cambio, aunque parezca contradictorio (qué cosas), la gente que no la conoce mucho se sorprendería al ver sus dotes de canto en un karaoke. Sí, le gusta mucho cantar. Y leer, y viajar (especialmente al extranjero), y conocer otras culturas. Y también le encanta pasear por la playa, pero también hacer maratones de películas o series con su marido. Son algunos de los perfiles que definen la personalidad de Virginia Navarro Landa, jefa de Protocolo y Relaciones Institucionales de la Diputación de Córdoba, en donde trabaja desde hace 24 años, una mujer que desde bien pequeñita le gusta planificarlo todo (“soy una persona bastante organizada”), muy amante de las listas de tareas que hay que hacer, “algo que me ayuda bastante en el trabajo”. Tiene aspiraciones aparentemente básicas. Por ejemplo, nada le hace más feliz que ver felices a su marido y a sus hijos, y una de sus grandes aspiraciones es llegar “a viejecita” con salud rodeada de su familia. Le molesta mucho la mala educación y le cabrea que por falta de comunicación haya fallos que podrían haberse evitado.
En lo profesional, ahora mismo se siente inmensamente feliz por el éxito que ha tenido la tercera edición del Encuentro Profesional en el Sur de Comunicación, Protocolo y Relaciones Públicas que organizó la Asociación de Comunicación, Relaciones Públicas y Protocolo (ACRP) que preside. 
“Queremos que este Encuentro en el Sur sea una cita ineludible para nuestro sector”, afirma.

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Una sevillana en Córdoba. ¿Córdoba de su alma?
En efecto, nací en Sevilla, una ciudad maravillosa, pero hija de padres madrileños y abuelos repartidos por el mapa de España: Málaga, Lorca, Zaragoza y País Vasco. Córdoba, además de una ciudad preciosa, es donde he desarrollado mi carrera profesional, donde me he casado y de donde son mis hijos. Sin duda, ¡Córdoba de mi alma!

Sorprende la amplia variedad de campos que cultivó y que cultiva en su espacio profesional. ¿Le gusta todo del extenso abanico que abarca el protocolo?
Así es. Me encanta todo lo que abarca. El hecho de que sea una materia multidisciplinar y transversal y encontrarme cada día nuevas situaciones es lo que siempre lo ha hecho tan atractivo para mí.

Es licenciada en Ciencias de la Información (rama de Publicidad y Relaciones Públicas), tiene estudios de nivel alto en inglés y francés, se le da el diseño, la informática, las redes sociales… Fue incluso azafata de congresos, trabajó en la Expo 92 de Sevilla (su ciudad natal) como relaciones públicas y, al poco tiempo, terminó en Protocolo en la Diputación de Córdoba. ¿Cómo fue ese rápido proceso?
Casualidades de la vida. Desde muy joven empecé a hacer trabajos esporádicos como azafata para ganar algún dinero extra para mis cosas y la oportunidad de trabajar en la Expo 92 fue un regalo gracias a que acababa de llegar de estudiar COU en Estados Unidos y tenía muy buen nivel de inglés, además experiencia como azafata. Terminar en Protocolo en la Diputación de Córdoba fue también fruto del azar. Mi entonces novio, cordobés, vio un anuncio en el Diario Córdoba, único medio en el que se publicó en el que pedían un licenciado en publicidad o marketing. Yo había terminado la carrera solo hacía unos meses. Me lo envió por carta (entonces nos comunicábamos por carta) y presenté mi candidatura el último día en una oficina de Correos. Y aquí sigo 24 años después.

Casi un cuarto de siglo… ¿Cómo fueron sus inicios? ¿Desde cuándo jefa del departamento?
Empecé con un contrato en prácticas para recién licenciados de tres meses y luego otros tres. A pesar de ello, desde el primer momento fui la responsable de la oficina, pues el resto del personal, contratado dos meses antes que yo, estaba compuesto por técnicos auxiliares. Luego seguí enlazando varios contratos hasta que se convocó la plaza de “técnico superior de protocolo” por concurso oposición, que aprobé en 2001. La jefatura de sección la conseguí unos años después por concurso de méritos.

Si tuviese que comparar el protocolo de hace unas décadas, cuando usted comenzaba en esto, ¿qué destacaría de las diferencias de entonces con las prácticas de ahora?
La llegada de Internet, de la telefonía móvil, el correo electrónico y, en general, la aplicación de las TICs en nuestro día a día es lo que más ha transformado la forma de trabajar; pero entiendo que igual que en otras profesiones. También, la relajación de las normas sociales en este periodo hace que las relaciones e interacciones en nuestro ámbito sean más democráticas y cercanas.

“Hice un Reglamento que no solo contempla las distinciones, sino también los atributos y títulos de la Diputación de Córdoba, de los miembros de la Corporación, las precedencias y actos como tomas de posesión, hermanamientos y exequias”

Es redactora del Reglamento de Protocolo, Ceremonial, Honores y Distinciones de la Diputación de Córdoba que se aprobó en 2009.
Recuerdo que el primer jefe de Gabinete con el que trabajé me pidió a los pocos meses de mi llegada que redactara un nuevo Reglamento, dado que el que había era de 1973. En aquel momento no cuajó, y dieciocho años después volvieron a solicitármelo. Me alegró que pasara ese tiempo, ya que la experiencia me dio la perspectiva para abordar un reglamento más completo que no solo contemplara las distinciones, sino también los atributos y títulos de la Diputación, de los miembros de la Corporación, la precedencia y algunos actos como la toma de posesión, los hermanamientos y las exequias.

¿Cree que el protocolo local tiene más complejidades que otros de instancias institucionales superiores, si me permite la expresión?
Así es. La actividad en muchos municipios es frenética y quizá no es tanto por la falta de medios materiales como de personal con formación específica en la materia.

¿Y la profesión valora suficientemente el protocolo local?
Parece obvio que trabajar en administraciones autonómicas o estatales puede conllevar una mayor responsabilidad por el tipo de eventos que se organizan y también por el rango de las autoridades que se manejan. Pero, lo cierto es que en el ámbito local se organizan actos de lo más diverso y quizá precisamente el hecho de que muchas de las autoridades con las que trabajamos no estén en el Real Decreto de Precedencias, supone una dificultad añadida con la que no se encuentran en las altas esferas y nos permite ser más creativos a la hora de buscar soluciones.

Ahora que lo cita, sigue sobre la mesa el debate acerca de la actualización de este Real Decreto. ¿Cuál es su opinión?
Nadie le quiere poner el cascabel al gato, pero un decreto con casi 40 años y que se dio en un momento en el que las autonomías eran incipientes y nuestra democracia muy joven, es normal que esté obsoleto. Creo que es imprescindible su actualización.

¿Es lo suyo el protocolo oficial en su profesión por encima de todo?
No. Por encima de todo me considero organizadora de eventos, unos oficiales y otros no, pero para todos es imprescindible el protocolo.

“Los medios de comunicación tienen más poder del que en ocasiones deberían. En cualquier caso, con la irrupción de las redes sociales en el ámbito institucional, su influencia se está diluyendo”

Como licenciada en Ciencias de la Comunicación, y a sabiendas de que ambas áreas son imprescindibles y además necesariamente complementarias, a la hora de la verdad, ¿quién tiene más influencia, el protocolo o los medios de comunicación?
Personalmente opino que los medios de comunicación tienen más poder del que en ocasiones deberían. En cualquier caso, con la irrupción de las redes sociales en el ámbito institucional, la influencia de los medios de comunicación tradicionales se está diluyendo cada vez más. No obstante, toda la comunicación de una institución, y esto incluye por supuesto el protocolo, deber coordinarse para transmitir una buena imagen.

Imposible no preguntar por los cambios que han surgido en el sector como consecuencia de la pandemia. Se ha hablado ya mucho de esto, pero ¿con qué se queda al respecto?
Con la adaptación que hemos tenido que hacer para volver a realizar eventos, muchos de ellos híbridos, algo que antes de la pandemia solo habíamos hecho puntualmente en alguna ocasión. El esfuerzo ha sido enorme, pero creo que lo hemos afrontado muy exitosamente.

¿Cómo empezó a bandear en su quehacer profesional diario los impedimentos del Covid-19 en la organización de actos cuando pudieron empezar a celebrarse?
Lo primero que hice fue restablecer los aforos de todas las salas, primero para dos metros de distancia y luego metro y medio. Después, repensar el ceremonial de los actos y adaptarlo a las nuevas medidas de seguridad e higiene como en las firmas de convenios, entregas de premios y otros actos. Para mí ha sido un reto muy interesante y cargado de emociones.

Lenguaje inclusivo en protocolo. ¿A favor o en contra?
Lenguaje inclusivo siempre. El lenguaje es un reflejo de la sociedad y la inclusión me parece necesaria e imprescindible.

Y, en general, ¿qué opina sobre la situación social del género en la profesión?
Realmente, no creo que nos afecte. En nuestro sector hay profesionales de gran valía, independientemente de que sean mujeres u hombres.

“¿Lenguaje inclusivo en protocolo? Diría que lenguaje inclusivo siempre. El lenguaje en general es un reflejo de la sociedad y la inclusión me parece necesaria e imprescindible”

Es difícil no verla a usted en cualquier jornada, congreso, encuentro, conferencia o similar que se organice. Francamente, debe tener mucha pasión por el protocolo y la organización de eventos.
Creo que la formación es imprescindible y obligada para estar actualizada. Pero es verdad que con el confinamiento se ha intensificado y he intentado acudir a toda formación y espacios de conocimiento que pudieran aportarme algo para desarrollarlo profesionalmente en mi institución.

Especial relevancia tiene que forme parte del grupo fundacional del Observatorio Profesional de Protocolo y Eventos (OPPE). 
Ha sido sin duda lo mejor de este período tan complicado. Tengo que agradecer a Carlos Fuente que contara conmigo desde primera hora para el OPPE representando a las administraciones locales y a las asociaciones. Un verdadero regalo.

No me olvido de su querida Asociación de Comunicación, Relaciones Públicas y Protocolo de Córdoba (ACRP), de la que es secretaria general. ¿De qué logros puede presumir esta asociación?
Además de ser la más antigua, ya que se fundó en 1983, el hecho de ser una asociación local y estar al nivel de las autonómicas o estatales en lo que a actividades y reconocimiento se refiere, es para mí el mayor logro. De manera concreta, destacaría los Premios Hasday ibn Shaprut, que este año alcanzarán la novena edición y el Encuentro Profesional en el Sur de Comunicación, Relaciones Públicas y Protocolo, del que acabamos de celebrar su tercera edición.

Sobre él le iba a preguntar. En efecto, los pasados días 10 y 11 de febrero se celebró el III Encuentro profesional en el Sur de Comunicación, Protocolo y Relaciones Públicas que organiza la ACRP, ¿cuál ha sido el resultado?
Estoy muy contenta de cómo se ha desarrollado este Encuentro. Por primera vez hemos superado la barrera de los 100 asistentes, en concreto 99 asistentes presenciales y 50 en streaming. La temática elegida para este año, “Transformación digital y nuevas formas de comunicar” creo que ha sido muy acertada dada la aceleración del proceso de digitalización e incorporación de nuevas tecnologías que hemos vivido en los últimos años en el sector de la comunicación y los eventos. Y los 12 ponentes que nos han acompañado han sabido transmitir sus experiencias y éxitos con mucha claridad y de forma muy amena. Además, el haber incorporado la retransmisión en streaming a través de la plataforma OTT EventCom, ha sido importante, pues hemos ampliado nuestro público y medio centenar de personas han podido disfrutar de los contenidos del encuentro.

¿Habrá un cuarto Encuentro?
Si, esa es la idea. La verdad es que cuando organizamos el encuentro en 2018 por primera vez, no estábamos muy seguros de la respuesta que tendríamos. La segunda edición, en 2020 nos dio la seguridad de que podía ser un éxito. Y el tercer encuentro nos reafirma en la necesidad de seguir adelante con este proyecto, de forma que el Encuentro profesional en el Sur se convierta en una cita ineludible para los profesionales del sector como punto de encuentro y debate de las últimas novedades en comunicación, protocolo y relaciones públicas. Así que, en febrero de 2024, si nada lo impide, tendrá lugar el 4º Encuentro Profesional en el Sur.

¿Cómo ve el movimiento asociativo en protocolo en España? ¿Demasiadas asociaciones, pocas? ¿Necesitamos un Colegio Profesional?
Pienso que nunca son demasiadas asociaciones. De hecho, creo en la participación como medio para llegar donde las administraciones y las empresas no pueden, y porque aportan mucho a la sociedad. Y no considero que el Colegio Profesional sea indispensable, pero ayudaría a la profesión y lo apoyaría en el caso de que se creara.

“El protocolo tiene que avanzar con la sociedad. Por eso, es imprescindible la incorporación de más profesionales con formación específica en la materia, especialmente en el ámbito local”.

¿Qué cambios necesita la profesión en los tiempos que corren, al margen de la pandemia?
Hemos demostrado saber adaptarnos muy bien a los cambios y creo que tener esa visión de adaptarse a las transformaciones de la sociedad, sean provocados o no por una pandemia, debe estar siempre presente. El protocolo no puede quedarse en el pasado y tiene que avanzar con la sociedad. Lo que sí es imprescindible es la incorporación de más profesionales con formación específica en protocolo, especialmente en el ámbito local.

¿Cómo cree que está influyendo la transformación digital en el protocolo?
Influye determinantemente, como en todos en todos los ámbitos profesionales. En nuestro caso, creo que las herramientas digitales ya son un elemento imprescindible en nuestro trabajo diario. Animo a todos los profesionales a no verlas como enemigas o como barreras, sino como aliadas e instrumentos que facilitan nuestro trabajo.

“Las herramientas digitales ya son imprescindibles en nuestro trabajo diario en protocolo. Animo a todos los profesionales a no verlas como enemigas, sino como aliadas e instrumentos que facilitan nuestro trabajo”

¿Qué diría a los jóvenes que quieren aprender la profesión? ¿Los animaría?
¡Por supuesto que los animo! El protocolo y la organización de eventos es una profesión maravillosa. A pesar de las dificultades y el estrés que conlleva la responsabilidad de la organización de eventos, para mí, es la profesión más gratificante y estimulante a la que me podría dedicar.

Tres cuestiones muy breves. ¿Lo mejor que le ha pasado?
Siempre me he considerado una persona muy afortunada. Le diría que lo mejor de mi vida es mi familia, mis amigos y mi trabajo, por ese orden.

¿Su máxima?
Muy sencilla: haz el bien y no mires a quién.

¿Y cómo le gustaría ser recordada?
Como una persona colaboradora que siempre echó una mano cuando se lo pidieron.

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